miércoles, 13 de febrero de 2008

Misa en Loreto en la laguna

Tanda de Ejercicios de Enero 2008


Aca estamos toditos!!!
La verdad que el Señor no se dejo ganar en generosidad porque los días fueron buenísimos y mucha paz como comunidad orante. (solo algunos detallitos como el tema de los baños).-
Que el Señor nos siga animando en el seguimiento como discipulos alegres y disponibles.-
saludos!

Los jesuitas: hombres de grandes deseos

El P. General, como Coordinador de la Conferencia de Provinciales de Asia Oriental y Oceanía, concedió una entrevista para un video sobre los “Jesuitas, hombres de grandes deseos”. Un pequeño extracto de este video ha sido divulgado en el Boletín de Venezuela n. 25, de la CG. En su entrevista, el P. Nicolás dice que tenemos necesidad de recuperar nuestra capacidad de cultivar grandes deseos, grandes sueños.

“Hoy en día hay muchos grupos y intereses que venden sueños. Son vendedores de sueños. Pero ellos venden sueños cortos, sueños pequeños. Pienso que tenemos que recuperar la capacidad de soñar en grande. Soñar sueños que no se venden. Sueños en que podamos decir: ‘aquí hay algo en que puedo contribuir, en que puedo actuar’. Y las necesidades hoy en el mundo son grandes, en todos los campos. Sueños para la espiritualidad, para una vida humana, por justicia, para el repartir, para nuevas comunidades, para un nuevo sentido de dignidad, para la participación. Estos son los sueños de que necesitamos. ¿En que podemos contribuir para este mundo? ¿Como realizar estos sueños? Pero no esperemos que va ser fácil. La vida religiosa, la vida de jesuita, no va ser fácil, así cómo no es fácil responder un grande desafío. Es difícil. Ya no tenemos las seguridades de antes. Hay que darnos cuenta que la única seguridad es la esperanza”.

En el mismo video el P. Nicolás trata de la vocación del jesuita como una vocación a profundizar en lo que hacemos:

“Me gusta pensar la vocación jesuita en términos de profundidad, pues esto nos quita la auto-satisfacción de decir: ‘estoy haciendo un buen trabajo’. Eso no basta. De todos se espera que hagan un buen trabajo. Pienso que tenemos una llamada para algo diferente. Si estás en el trabajo social, este trabajo te lleva a la espiritualidad. Las personas son llevadas a cambiar actitudes – a que sean orientados más para la comunidad, más dispuestos a repartir, menos preocupados con ellos mismos, y así por delante. Esto sería un modo jesuítico de trabajar. Si estás en la educación, es lo mismo: buscas el cambio en el modo de actuar de la gente. No formamos competidores para las universidades de punta, pero personas que miran de otra manera para la realidad y para si mismos. Así actuamos según nuestro modo de proceder” (Cf. CG35: Boletín de Venezuela, nº 25. Original en inglés, tradución al español por la Secretaria de CPAL).